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CONCIENCIA
Y MEDITACIÓN
Sesha 14/10/2010
Una tradición cultural
tiene en común la supervivencia a través de los siglos
de un sistema religioso, filosófico y social que evolucionan
dando firmeza y continuidad al grupo humano que la conforma. Así,
en nuestra época, aún sobreviven algunas tradiciones
tales como la cristiana, la hindú, la budista y demás
existentes. Todas ellas tienen como eje central tipos de práctica
similares a lo que en la tradición hindú se conoce
como meditación.
La tradición hindú, y específicamente la escuela
advaitavedanta, propone un tipo de meditación basado en la
firme atención sostenida en la atención misma. Como
es de notar, dicha práctica es elevadamente compleja pues
implica un tipo de experiencia mental poco frecuente en la vida
cotidiana. Para lograr llevar a cabo dicha actividad meditativa,
el advaitavedanta plantea un análisis exhaustivo y la redefinición
de términos como conciencia y mente.
Así, entonces, la idea Conciencia adopta un nuevo cariz desde
este sistema de pensamiento oriental, que enriquece la ya prolífera
concepción que en Occidente tenemos de ella. Una de las aportaciones
más importantes del advaitavedanta, es asumir que la conciencia
es un “continuo” de “saber y saber que se sabe”
cuya naturaleza esencial es “No-dual”. Esta definición
lleva a que la mente pueda adoptar nuevas y diversas funciones no
estudiadas ni clasificadas por la psicología ni la filosofía
occidentales.
El término “continuo” de la definición
interior, implica que la conciencia esencialmente no se segmenta
ni tiene pausa alguna en su actividad de conocer. La conciencia
siempre está presente, vigilante y sin intermitencia, tal
como el espacio físico no se segmenta ante la aparición
de una pared o de un limitante cualquiera; el espacio existe antes,
inclusive al inicio y al final del limitante en forma de pared,
y aún se mantiene continuamente cuando la pared nuevamente
desaparece.
El concepto, “saber y saber que se sabe”, de la misma
definición previa, nos muestra que la razón de ser
de la conciencia es producir saber, conocimiento. La gran diferencia
con la apreciación occidental, es que el saber planteado
por el advaitavedanta otorga conocimiento ya sea en presencia de
sujeto o sin él. Occidente asimila que el conocimiento es
un fruto exclusivo de agentes individuales y, específicamente
la conciencia, se advierte como una función superior cognitiva
propia de los seres humanos. Así, para Oriente, la conciencia
es capaz de saber por ella misma independientemente de la existencia
de una individualidad. Esto, por supuesto, es una temeraria afirmación
que solamente puede comprobarse a través de la condición
empírica de la práctica meditativa misma.
Finalmente, la palabra “No-dual”, es la idea más
compleja de explicar, pues hace parte de un portafolio de percepción
prácticamente desconocido en la cultura occidental. “No-dual”
tiene que ver con una propuesta nueva de cognición en la
que sujeto y objeto pueden presentarse activos y conocer simultáneamente
en el tiempo. Se parecería en algo a la doble cualidad de
las partículas elementales que estudia la física cuántica,
donde las naturalezas de onda y corpúsculo se adosan de manera
simultánea a la forma en cómo se describe la energía
contenida en ellas. Específicamente la “No-dualidad”
implica un tipo de atestiguación consciente de la realidad,
donde el agente activo consciente que produce saber, reconoce tanto
al sujeto como al objeto de forma simultánea, por lo que
puede afirmarse que no es uno u otro quien sabe; que no son ambos
quienes saben; que hay saber, pero no es de dos, es No-dos.
La meditación ha de considerarse entonces como un tipo de
experiencia cognitiva en el que la conciencia misma, trascendiendo
la dualidad objeto-sujeto, es capaz de reconocer de forma continua
la realidad. Este tipo de práctica lleva, por supuesto, al
encuentro con representaciones vívidas que nos acercan a
la experiencia del infinito, de lo absoluto, de lo eterno, y específicamente,
con todas aquellas que se plantean más allá de cualquier
frontera mental.
Sesha
Para más información: www.vedantaadvaita.com
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